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14.4.15

Lo que los fabricantes de fórmulas lácteas NO dicen

 L@s bebés no amamantad@s son en la mayoría de los casos,
alimentad@s con fórmulas infantiles.
 

El consumo de estas sustancias conlleva riesgos importantes
para la salud y la vida del bebé.  A la fecha hay suficiente información científica sobre los efectos
dañinos del consumo de fórmula infantil, los cuales se producen
no sólo en la infancia sino también en la edad adulta.
La frecuencia e intensidad de las enfermedades que sufren
los niños y las niñas durante sus primeros años de vida,
ocasionadas por el consumo de fórmulas infantiles, reducen
significativamente su calidad de vida.


Los fabricantes de fórmulas lácteas ocultan descaradamente esta información. Para ellos, la alimentación infantil es un negocio muy lucrativo, por ello ponen en práctica millonarias campañas publicitarias para evitar que información sensible sobre los terribles efectos a corto y largo plazo del consumo de leche de vaca quimicamente procesada salga a la luz pública. 

La mayoría de las madres que ofrecen fórmulas lácteas a sus bebés lo hacen confiando en que estos productos son de buena calidad y no conllevan riesgos a la salud. La industria que fabrica las fórmulas lácteas les hace creer, a través de la publicidad, que las fórmulas infantiles proporcionan nutrición y protección inmunológica.



4.8.13

Fórmulas Infantiles, un producto peligroso

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La principal proveedora de la industria láctea del mundo FONTERRA, confiesa presencia de bacterias causantes de Botulismo

El Sistema dominante y su aparataje publicitario nos ha hecho creer que las Fórmulas Infantiles son productos seguros e inocuos. La mayoría de los ciudadanos del mundo desconocemos el origen de estos productos, con qué materias primas se elaboran, dónde y quienes los producen, y aún así millones de familias, casi siempre siguiendo instrucciones de un médico/a, les dan a sus bebés teteros con estos preparados industriales.

Ayer (3-8-2013) la multinacional con sede en Nueva Zelanda, FONTERRA, anuncia que desde 2012 se produjo una contaminación con una bacteria asociada al Botulismo, una enfermedad grave que puede causar la muerte, especialmente en bebés.

Fonterra es la mayor procesadora mundial de leche y exportadora de lácteos, está presente en más de 100 países. Su alianza con Nestlé y Dairy Partners Americas (DPA), proporciona productos lácteos de consumo en Brasil, Venezuela, Ecuador, Argentina y Colombia. Además sus quesos, cremas, mantequillas, yogures, pasteles y bebidas se encuentran en las mayores cadenas de restaurantes de todo el mundo, así como hoteles, cafés, líneas aéreas, lugares de trabajo, lugares de entretenimiento e instituciones. (http://www.fonterra.com/global/en/financial/fonterras+place)

Fonterra asegura que la proteína de suero concentrado que especialmente les preocupa es la WPC80, por haber encontrado en ella la cepa Clostridium causante de botulismo. Esta materia prima es usada por sus clientes en una amplia gama de productos, que incluyen  fórmula infantil, así como bebidas deportivas de leche, dijo Gary Romano, director general de Productos lácteos de Nueva Zelanda, según un comunicado de Fonterra.

“El Ministerio de la industria de Nueva Zelanda informó que los productos afectados fueron exportados a Australia, China, Malasia, Vietnam, Tailandia y Arabia Saudita. Sin embargo, estos derivan en otros productos que pueden seguir otras vías antes de llegar al destino final. En Australia el Ministro Tim Groser anunció una detallada investigación del caso, informó ABC.” / http://www.lagranepoca.com/28957-contaminacion-botulismo-leche-polvo-bebidas-deportivas-compromete-varios-paises

Dada la compleja trama del sistema de producción capitalista, en el que una multinacional como FONTERRA proporciona materia prima a la mayoría de empresas que utilizan lácteos en sus productos, es prácticamente imposible seguir el rastro preciso de un componente contaminado como en este caso. 

Los pueblos del mundo tenemos derecho a la vida y a la salud. Estamos inmersos en una telaraña imperial que impide que sepamos QUÉ ES LO QUE ESTAMOS CONSUMIENDO. Es indispensable tomar el control sobre nuestras vidas.

14.6.13

Cuando la Noticia no es Titular

En un desesperado intento por atacar al Gobierno Nacional, algunos medios de comunicación han iniciado una campaña contra el Proyecto de Reforma de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna. 
 
Durante varias semanas la Comisión Permanente de Familia de la Asamblea Nacional ha estado discutiendo el Proyecto de Reforma de la Ley de Lactancia, que será proximamente discutida en parlamentarismo de calle, antes de ser aprobada en Plenaria.

En el Proyecto de Reforma de la Ley de Lactancia estuvieron presentes instituciones del gobierno nacional como el Ministerio del Poder Popular para la Salud, el Instituto Nacional de Nutrición (INN), el Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (IDENNA), así como representantes de UNICEF y la International Baby Food Action Network (IBFAN).  


Apenas aprobada la versión final del mencionado Proyecto, hace 2 días, y sin aún conocerse el contenido del Proyecto de Ley entre la opinión pública, se inició una campaña de desprestigio por parte de algunos medios de comunicación que intentan posicionar la matriz de que el Gobierno prohibirá el uso de fórmulas infantiles y teteros.  

La Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna fue aprobada en 2007 y desde entonces la industria de fórmulas infantiles y la industria médica la han violado descaradamente. ¿La razon? No establecía sanciones. Uno de los elementos más importantes del Proyecto de Reforma es la incorporación de sanciones, especialmente al personal de salud que insista en recomendar fórmula infantil sin justificación médica y a la industria que fabrica la fórmula infantil cuando incumpla con los parámetros establecidos para la comercialización del producto. 

La industria trasncacional que fabrica fórmulas lácteas encabezada por Nestlé, es conocida por comercializar sus productos utilizando las más perversas estrategias de promoción, cuyo fin último es convertir a cada bebé en un consumidor. 

Con esta campaña sucia, los medios de comunicación protegiendo los intereses económicos de una poderosa industria trasnacional, manipulan la opinión pública, a los y las ciudadanas, a las madres y padres que dan fórmula a sus bebés, en un intento de presionar al Gobierno Nacional para que retire el Proyecto de Reforma de la ley. Una jugada que ya hemos visto en otras ocasiones. 

Lo más lamentable es que en su desesperada campaña de odio, se han propuesto MENTIR descaradamente sobre SUPUESTOS beneficios de la fórmula infantil, elaborando reportajes (sin autoría) donde exaltan las bondades de las fórmulas lácteas. Es decir, intentan defender lo indefendible. Cientos de estudios científicos en todo el mundo asocian la fórmula infantil con las principales enfermedades infantiles (diarrea, otitis, infecciones respiratorias y urinarias) y con enfermedades crónicas como la diábetes, la hipertensión, la obesidad y el cáncer. 

Alertamos a las personas y organizaciones prolactancia a NO sumarse a esta campaña de desprestigio, esperar que tod@s tengamos el texto del proyecto de reforma de ley para hacer aportes y recomendaciones desde la lógica de construir colectivamente un marco jurídico que protega el amamantamiento, y así la salud y la vida de millones de venezolanos y venezolanas.

4.3.13

El Cartel Blanco

EL CARTEL BLANCO
LA FÓRMULA DEL ÉXITO DE LA INDUSTRIA DE ALIMENTOS PARA LACTANTES

La caída de las tasas de lactancia materna en el mundo es el resultado de décadas de   perversas prácticas de negocio de la industria de fórmulas infantiles.

Desde que la industria de fórmulas infantiles ideó -sin duda- una de las más exitosas estrategias de comercialización de producto alguno, ha pasado más de 100 años y pocas iniciativas han dado resultado para frenar los intereses económicos de empresas que ponen en riesgo la salud y la vida de millones de seres humanos. 

La estrategia ha sido y sigue siendo la COLUSIÓN entre la industria de alimentos para bebés y la industria médica. Colusión es un término utilizado para describir la actuación coordinada de un grupo de empresas cuyo fin es perjudicar a un tercero, generalmente un competidor, en la búsqueda de beneficios económicos superiores a los que obtendrían si compitieran en condiciones de “libre mercado”. 
 
De este acuerdo o pacto, surgen los Carteles. Según la doctrina neoliberal, la colusión incide negativamente en los niveles de producción y precio de los bienes y servicios de una economía, atentando contra la libre competencia, una de las prácticas -en apariencia- más perseguida por el Capitalismo. 

Para que la colusión se materialice es necesario que un líder (una empresa) modele las actuaciones del resto,  llevando al cartel a alcanzar para todos un beneficio económico superior al que es posible lograr en condiciones de “libre competencia”.

Una relación de larga data
  
El vínculo entre la industria de alimentos para lactantes y la industria médica es de larga data. La fórmula infantil fue creada por médicos pediatras que preparaban en sus consultorios preparados a base de leche de vaca, azúcar, harinas y otros elementos, que luego vendían al detal a  las madres que llevaban a sus bebés a consulta. Después de muchos experimentos y altas tasas de morbi-mortalidad infantil en las poblaciones que consumían las fórmulas, la industria de alimentos comenzó a producir y comercializar fórmulas infantiles de manera masiva. 

La recompensa que recibió la industria médica, por “entregar” su producto a los fabricantes de alimentos, marcó para siempre la relación entre estos dos gigantes que poco tiempo después se repartirían el poder sobre el nacimiento y la alimentación infantil.

Desde entonces la industria de alimentos infantiles ha ido tejiendo una compleja pero poderosa red alrededor de la industria médica utilizando su vinculación con grandes laboratorios internacionales y la figura descarada del patrocinio. A través de esta práctica la industria ha conseguido poner a su servicio un ejército de hombres y mujeres profesionales de la salud que actúan (concientes o no) como vendedores de fórmulas infantiles a millones de madres en el mundo entero. 

 ¿Quién es el competidor que hay que destruir?

Las empresas fabricantes de alimentos para infantes, decidieron hace unas cuantas décadas unirse para destruir al enemigo común: la lactancia materna. ¿Qué sentido tiene entrar en una guerra de precios entre competidores para ganar mercado cuando hay un competidor que regala su producto? contra eso no puede ni el mejor equipo de estrategia de una transnacional multimillonaria como Nestlé.
 
En un mercado de productos hechos por el hombre, las empresas que buscan la colusión intentan acabar con un competidor, ya sea a través de campañas de desprestigio del producto o la empresa, guerra de precios, etc.  A pesar de los miles de millones de dólares que ha invertido la industria fabricante de fórmulas infantiles para estudiar la leche materna, no ha encontrado aún ningún elemento que pudiera ser usado para deshonrarla, todo lo contrario la leche materna es tal vez el único producto al que sus detractores admiran profundamente y al que han tenido acceso gratuito e ilimitado.  
 
La estrategia entonces debía ser otra; hace falta la cooperación de los profesionales de la salud como impulsadores directos del producto. ¿Y por qué los profesionales de la salud? Porque son los que están más cerca de la persona que realiza la compra: las mujeres embarazadas y las madres de bebés pequeños, y porque ejercen una relación de poder sobre ellas tan eficaz que es capaz de destruir la confianza que tiene la madre en su propio cuerpo, haciéndole creer que no puede amamantar.

10.2.13

¿Por qué las mamíferas humanas desconfían de su leche?

¿Cuántas veces has visto a una madre que amamanta dudar de su propia leche? ¿Cuántas veces has escuchado a mamás que dan el pecho afirmar que su leche no es suficientemente buena, que no alimenta a su bebé o que es pura agua?

Hace poco una madre nos escribió angustiada por la salud de su bebé, y con mucha razón, pues el pediatra le insistía que su bebé no ganaba suficiente peso y requería la introducción de fórmula infantil. Inmediatamente la madre pensó que su leche no era buena, porque no le estaba haciendo bien a su bebé. 

Como todas las consultas que recibimos, esta nos deja una reflexión que va más allá del caso concreto y que nos enriquece como acompañantes en lactancia y crianza. Nos preguntamos:  ¿Por qué las mamíferas humanas desconfían de su leche? ¿Qué les hace pensar que la leche de vaca químicamente modificada (fórmula infantil) es mejor que la leche que produce su cuerpo, el mismo que gestó durante 9 meses a su bebé? ¿Qué les hace pensar que su leche podría hacerle daño a su bebé?

La creencia de que la leche materna puede perjudicar a un bebé, va mucho más allá de otra creencia -igualmente falsa- según la cual sólo algunas mujeres pueden amamantar. Que una mamá piense que su leche puede hacer daño a su bebé nos obliga a reflexionar como sociedad sobre los mensajes dirigidos a las mujeres en torno a la maternidad y a través de los cuales se siembra la desconfianza hacia sus propios cuerpos, el terror hacia lo natural.

Al llegar al embarazo, la mujer ya ha recibido un sinnúmero de mensajes negativos sobre la maternidad y la lactancia, provenientes de un sistema económico y social donde la reproducción de la vida y el cuidado de l@s otr@s no tiene valor, a menos que se pueda convertir en mercancía, y por lo tanto genere renta.


Lo más seguro es que esa mujer cuando niña no haya jugado a darle el pecho a sus muñecas, sino a  darle teteros de fórmula infantil. Durante años, los medios de comunicación le han transmitido imágenes donde se relaciona el parto natural y la lactancia con sufrimiento, dolor. Por si fuera poco, durante la gestación, la industria médica en la figura del obstetra se encargará de reforzarle con pruebas “científicas” que es incapaz de dar a luz a su bebé, por lo que la única opción disponible es practicarle una cesárea programada. 

Desde el mismo momento del nacimiento de su bebé, el centro de salud pone en práctica un protocolo que la aleja de su bebé y la posibilidad de una lactancia sin complicaciones y un poco más tarde al pediatra le corresponde la tarea de convencerla - con mensajes construidos por la industria que fabrica la fórmula infantil- que no pasa nada si no amamanta, al fin de cuentas la lata es igual de buena.  

                 A esta madre, ya golpeada por el poderoso sistema empeñado en acabar con nuestro ser mamífero y separarnos de nuestros bebés, queda sumergida en un complejo entramado social que queriéndolo o no, también juega en contra de ella y su bebé, reproduciendo en la vida cotidiana los mismos mensajes negativos alrededor del parto y la lactancia, esta vez avalados por experiencias personales que los hacen muy convincentes, consiguiendo disminuir la confianza de la madre para producir tanto la leche materna como los cuidados que necesita su cría.

La mejor manera de evitar este juego perverso contra la lactancia es acompañando a la madre y a su bebé en su proceso, entendiendo que si se presentan dificultades durante el amamantamiento lo mejor es buscar ayuda concreta de personas/instituciones que se dediquen al acompañamiento en lactancia. Del entorno de la madre depende en buena parte que ella pueda alcanzar una lactancia placentera y continuada junto a su bebé. 

Las imágenes que acompañan este artículo fueron tomadas de Internet

30.1.13

Dimensión económica de la Lactancia Materna

Aunque el amamantamiento dista mucho de ser una relación económica, sus implicaciones en la economía son importantes ya que se reflejan en el entorno familiar y en el ámbito macroeconómico.

Profundizar en el impacto de la lactancia materna en la economía de un país pasa necesariamente por reconocer en la leche materna un recurso económico valioso que forma parte de la riqueza natural de la nación, y que ha sido deliberadamente ignorado por las estructuras de poder, al punto de prácticamente desaparecer en los años 70 en Estados Unidos y algunos países de América Latina.

Cuando los Estados, gobiernos y pueblos comprendan que la leche materna tiene un valor económico tan importante como los cultivos de maíz, trigo, como la producción de carne, vegetales, etc., que constituyen la alimentación de millones de seres humanos en el mundo, en ese momento comenzarán a invertir tiempo, esfuerzo y dinero en el rescate de una práctica cuya capacidad de generar bienestar económico y social resulta incalculable.

Es evidente que el reconocimiento del valor de la leche materna y del amamantamiento humano como práctica que genera prosperidad no le conviene a un sistema capitalista y patriarcal, y dentro de él, a la industria de alimentos para bebés responsable de crear de manera artificial la necesidad de alimentar a los bebés con productos industriales a base de leche de vaca, constituyéndose en el principal enemigo de la lactancia materna.

Siendo la fórmula infantil un producto altamente consumido en nuestro país, constituye una parte importante de la realidad que vivimos, realidad que está vinculada a otro elemento económico fundamental que se refiere a los costos económicos y sociales de “alimentar” a los/as bebés con fórmulas infantiles.

Recordemos que los costos de no amamantar no recaen únicamente en las madres, padres e hijos/as, sino en la sociedad en su conjunto. Cuando un país presenta una tasa de lactancia materna exclusiva de 26% (promedio para los primeros 6 meses), como es el caso de Venezuela, el costo de no amamantar se traduce en un asunto de interés colectivo. Aunque la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas no lo reconocen como tal, los riesgos a la salud provenientes del consumo de fórmulas infantiles, sin duda representan uno de los principales costos de no amamantar.

Además de la carga que representa la compra de fórmulas infantiles para la economía familiar, los tratamientos de las enfermedades ocasionadas por la fórmula infantil también generan costos importantes que son asumidos por el sistema público de salud en su mayoría.

La protección de la lactancia materna como forma de alimentación y práctica sociocultural nos obliga a conocer con profundidad como opera el mercado de fórmulas, quienes son los principales actores y cuáles son las relaciones de poder que se esconden tras la producción, distribución y venta de fórmula infantil.

Profundizar sobre la relación entre lactancia y economía nos permite reconocer una de las contribuciones socioeconómicas más importantes de las mujeres a la sociedad, resaltar la importancia de la práctica de la lactancia materna para el bienestar de la población y visibilizar la necesidad de que las políticas públicas protejan la lactancia materna de su principal enemigo: la industria de fórmulas infantiles.

16.7.12

Mitos alrededor de la Lactancia Materna

Mito 8: La fórmula infantil es igual que la leche materna.

La leche materna no es comparable con ninguna otra sustancia. La industria láctea tiene más de 100 años intentando producir a partir de la leche de una especie distinta (vaca), un líquido parecido a la leche materna, y no lo ha conseguido. La leche materna contiene anticuerpos, factores de crecimiento y otros elementos que aseguran la salud y desarrollo del niño ó niña, que no tiene ninguna fórmula infantil. 

Cada vez hay más estudios científicos que demuestran los riesgos que corren nuestr@s niñ@s al consumir fórmula infantil. Las 4 principales enfermedades de la infancia (infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias y la otitis media) están relacionadas con el consumo de la fórmula infantil.

2.7.12

Mitos alrededor de la lactancia materna


Mito 7: Siempre hay que “completar” con un teterito.

Los/as bebés no son capaces de digerir nunguna otra sustancia que no sea leche materna antes de los 6 meses. Siempre que el pecho sea ofrecido a bebé sin limitaciones, el/la bebé quedará satisfech@ tomando unicamente leche materna, sin agua, tés, ni leche de vaca. 

La fórmula infantil es muy dañina para l@s bebés. Su consumo está asociado a las principales enfermedades en la infancia: infecciones gastrointestinales, urinarias, respiratorias y Otitis Media.  
 

26.6.12

Locura en su máxima expresión

El aviso a la izquierda corresponde a una pieza de la campaña en contra del Colecho iniciada el año pasado por el Departamento de Salud de la ciudad de Milwaukee (Estados Unidos).

El texto encima de la foto dice: dormir con tu bebé puede ser igual de peligroso. La campaña causó, como era de esperarse, mucha polémica e indignación entre investigadores y defensores del colecho, así como entre familias que lo practican.

Aquí intentamos analizar algunas de las cosas que esta publicidad deliberadamente omite: 

1.- DESCONOCE olimpicamente cómo son los bebés. Nuestr@s bebés nacen muy inmadud@s y necesitan, tanto como su leche y el oxígeno para vivir, el cuerpo cálido y el latido del corazón de su madre cerquita asegurándoles que todo está tan bien como cuando se encontraba en el útero materno. Estos aspectos fundamentales acerca de la vida extrauterina nos lo han enseñado es@s pequeñ@s grandes maestr@s que son l@s bebés nacid@s pretérmino para quienes la diferencia entre la vida y la muerte puede estar en si SU-EL cuerpo de su madre está cerca o no. 

2.- Al momento de nacer y por mucho tiempo postparto (probablemente hasta que comience a gatear) el/la bebé no logra reconocerse como un cuerpo distinto al de su madre. Recordemos que pasó 40 semana conectado 24 horas al cuerpo materno. SOMOS UNA UNIDAD INDISOLUBLE por mucho que esta sociedad se empeñe en una perversa y mal entendida INDEPENDENCIA. Los seres humanos somos al nacer y el resto de nuestras vidas seres INTERDEPENDIENTES.


3.- El cuerpo de la madre es para el bebé su HÁBITAT. Tal cómo el agua lo es a los peces. Por lo que no nos debe extrañar que un bebé renuncié a la vida ante el lecho vacío. 

 4.- La publicidad coloca a un bebé calmado, plácidamente dormido, lo que no nos dice es que casi con seguridad ese bebé debe haber sido sometido durante largas jornadas al método de tortura infantil conocido como método Stivill, que consiste en dejarlo sólo en la cuna hasta que se duerma después de mucho llorar y gritar desesperadamente. Y aquí varias cosas importantes a resaltar, si ese bebé fue alimentado con fórmula (leche de vaca químicamente tratada) debe recordarse que esta sustancia fue hecha para un animal que pesa no menos de 400 Kg. y tiene 4 estómagos, el cuerpo pequeño e inmaduro de nuestr@s bebés es incapaz de digerir esta sustancia y sumado al estado de alteración por la soledad no es de extrañar que este bebé tenga más riegos de broncoaspiración y muerte.

5.- Los bebés nacen con tres sistemas de comportamiento innato mutuamente excluyente (recomiendo buscar los trabajos del médico surafricano Nils Bergman). El sistema de Nutrición, el Sistema de Reproducción y el Sistema de Defensa. Cuando un bebé es dejado sólo en una cuna se activa el sistema de Defensa, desactivando inmediatamente el de nutrición y reproducción. Cuando está activado el sistema de defensa el bebé está expuesto a hormonas del stress como el cortisol el cual no se secreta y se acumula, de hecho hay trabajos que demuestran que el exceso de cortisol en las primeras etapas de la vida deja hueyas imborrables responsables de una mayor predisposición a enfermedades mentales como la depresión y la esquizofrenia. Un bebé activado constantemente en el sistema de defensa es un bebé que no crece favorablemente lo que atenta contra su salud y su vida. 

6.- Algunos estudios plantean que la el famoso Síndrome de Muerte Súbita es una patología sólo conocida en occidente y que casualidad somos los inventores de la fórmula y la separación. EN TODAS LAS SOCIEDADES PRESENTES Y DEL PASADO (EXCEPTO ESTA) LOS Y LAS BEBÉS HAN SIDO AMAMANTAD@S Y HAN DORMIDO JUNTO A SUS PADRES. Nuestr@s bebés no tienen ni idea que están en Caracas, Japón, Singapur, Moscú o Río Negro, Todos los bebés del mundo saben que necesitan garantizar que su cuidadora/or esté cerca ya que de lo contrario puede venir un tigre a comérselos, como le sucedió seguramente durante millones de años a todas aquellas crias que no se aseguraron de estar cerca de su madre.

RECONQUISTAR NUESTRA MATERNIDAD-PATERNIDAD NATURAL VA MÁS ALLÁ DE UN ASUNTO INDIVIDUAL, DEBE LLEVARNOS A UN CUESTIONAMIENTO PROFUNDO DE ESTE SISTEMA DE PRODUCCIÓN Y REPRODUCCIÓN DE LA VIDA QUE PONE POR DELANTE LA REPRODUCCIÓN DEL CAPITAL A COSTILLAS DE LA SALUD Y LA VIDA DE LOS SERES HUMANOS, INCLUIDOS NUESTR@S BEBÉS.

9.4.12

LA INDUSTRIA DE FÓRMULAS INFANTILES HACE DE NUESTROS HIJOS ETERNOS CONSUMIDORES


La industria de alimentos artificiales para bebés opera mediante un macabro mecanismo. Ellos saben perfectamente que la única manera de iniciar, establecer y mantener la lactancia materna es NO INTERFERIR ENTRE MAMÁ Y BEBÉ, especialmente en el crucial momento del nacimiento y postparto inmediato.

La industria durante 100 años ha perfeccionado una muy ingeniosa manera de mercadear sus productos utilizando al personal de salud quienes están investidos de la autoridad y monopolio absoluto sobre nuestros cuerpos de “pacientes”, pasivos, objetos de su poder.

La industria de fórmulas infantiles que por cierto es la misma industria farmacéutica, utiliza a millones de médicos y médicas para vender sus latas de leche a cambio de lindos objetos, libretitas, bolígrafos, tarjetas de vacunas, calendarios, etc. y hasta viajes y matriculas de “prestigiosos” congresos profesionales, también financiados por la industria.

El personal de “salud” no sólo recomienda abiertamente el uso de fórmulas infantiles. Incluso en los casos en los que supuestamente promueven la lactancia, la sabotean a través de diversas prácticas hospitalarias como separar a los bebés en cuanto nacen con una infinidad de excusas distintas, y una de las prácticas más graves y comunes es dar a l@s bebés teteros con solución glucosaza o fórmula lo que puede ser el inicio de una confusión de pezón o disfunción motora oral, una de las primeras causas de grietas, roturas y dificultades generalizadas con la lactancia.

Esta grave situación que se repite sistemáticamente en clínicas privadas y maternidades públicas ha hecho que desde Lactarte dediquemos un espacio de nuestro taller CONOCIENDO EL ARTE DE AMAMANTAR a las prácticas hospitalarias y cómo evitar se víctimas de este atentado contra nuestra naturaleza.